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San Cosme y San Damián!

Por amor a Dios y el prójimo,

consagraron la vida al cuidado del cuerpo y la alma de los enfermos.

Bendigan los médicos y enfermeros.

Logren la salud para nuestro cuerpo.

Fortalezcan nuestra vida.

Curen el pensamiento de todo la maldad.

Con vuestra inocencia y simplicidad

ayuden a todos los niños

a ter mucha bondad unas con las otras.

Hagan que ellas se conserven siempre con la consciencia tranquila.

Con vuestra protección conserven mi corazón siempre sincero y simple.

Hagan con que yo me recuerdo siempre de estas palabras de Jesús: Vengan a mi puros como los niños, porque de ellos es el Reino de Dios.

San Cosme e San Damián

rueguen por nosotros,

por todos los niños, médicos y enfermeros.

Amén.

 

 

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